La decisión se adopta a partir de la declaratoria de Situación de Desastre de Carácter Nacional y de la Emergencia Económica, Social y Ecológica: las necesidades de la población hacen necesario reorientar la convocatoria hacia la investigación de las afectaciones sanitarias sobrevinientes.
Al no ser jurídicamente viable ajustar el proceso mediante adenda, y por recomendación del Comité del Fondo de Investigación en Salud, se revoca la Resolución 0670 de 2026 y se adelantan las actuaciones administrativas para disponer la terminación de la Convocatoria 978.
Se abrirá una nueva convocatoria, más ágil y con requisitos simplificados, orientada a la investigación de las afectaciones sanitarias sobrevinientes; los $109.000 millones se mantienen íntegros para la investigación en salud.

Bogotá D.C., agosto de 2026. News Press Service. El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación informa que, previa deliberación del Comité del Fondo de Investigación en Salud reunido el 25 de agosto de 2026, revocó la Resolución 0670 de 2026, acto administrativo mediante el cual se ordenó la apertura de la Convocatoria 978, y adelantó las actuaciones administrativas para disponer la terminación de dicho proceso.
En su lugar, se dará apertura a una nueva convocatoria, con los mismos recursos, orientada a la investigación de las afectaciones sanitarias sobrevinientes a la situación de desastre generada por el sismo del 10 de agosto de 2026.
La ciencia y la tecnología no pueden estar de espaldas a las crisis del país.
Ante la declaratoria de desastre nacional y la emergencia económica, la decisión es clara: poner los $109.000 millones del Fondo de Investigación en Salud al servicio de la investigación sobre las afectaciones sanitarias sobrevinientes a la situación de desastre.
Invitamos a los actores del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación a sumarse activamente a la nueva convocatoria, que será más ágil, como la coyuntura nos lo exige”, indicó la ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación, Claudia Benavides Salazar, Ph.D.
La Convocatoria 978, abierta mediante la Resolución 0670 de 2026, fue estructurada y aprobada con anterioridad al evento sísmico. Su objeto respondía a un diagnóstico sanitario que la magnitud del desastre modificó de manera sustancial.
La declaratoria de Situación de Desastre de Carácter Nacional y la declaratoria de Emergencia Económica, Social y Ecológica exigen del Estado orientar su capacidad de investigación hacia las afectaciones sanitarias que la situación de desastre ha generado en la población.
Mantener el proceso en sus términos originales habría destinado recursos públicos de investigación a prioridades distintas de las que hoy tiene el país. Por ello, el Comité del Fondo de Investigación en Salud recomendó adelantar las actuaciones administrativas necesarias para disponer la terminación de la convocatoria.

Garantías para la comunidad científica y los recursos del sector
Recursos intactos: Los ciento nueve mil millones de pesos ($109.000.000.000) se mantendrán asignados en su totalidad al financiamiento de la investigación en salud.
Articulación sectorial: El nuevo proceso se estructura en trabajo conjunto entre el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y el Ministerio de Salud y Protección Social,
priorizando los territorios de mayor afectación definidos por la UNGRD.
Propuestas previas y trámites: El Ministerio reconoce el alto valor técnico, el tiempo y la dedicación de los grupos de investigación y universidades que postularon a la Convocatoria 978.
Ninguna propuesta alcanzó la fase de evaluación. Por ello, la nueva convocatoria será más ágil: simplificará sustancialmente los requisitos administrativos y de documentación para facilitar el ajuste y la postulación de los proyectos.
La convocatoria se estructurará con la mayor diligencia, en atención a la urgencia de las necesidades que busca atender.
Finalmente, el Ministerio agradece a la comunidad científica del país su comprensión, disposición y solidaridad para la atención de la emergencia.
De igual manera, la convoca a participar en este proceso. La reconstrucción de los territorios afectados exige el concurso de todos, y el conocimiento producido en Colombia tiene un papel propio que cumplir en la construcción.
